Crear buenos hábitos te permite cumplir tus objetivos con menor dificultad, disfrutando del camino hasta lograrlos. Los hábitos consisten en acciones o tareas que repites diariamente sin pensarlo.
La suma de estos hábitos te permite realizar rutinas para estar enfocada y alineada con tus metas.
Los «malos hábitos», tienen el efecto inverso, resultando nocivos para el logro de tus objetivos, saboteando los resultados esperados.
Es importante eliminarlos y cambiarlos, para ello necesitas tener clara la diferencia y mantenerlos o crearlos conscientemente.
Crear buenos hábitos en 5 pasos
Para crear «buenos hábitos» sigue los pasos que te explico a continuación:
1. Hazlo fácil
El hecho es comenzar, aunque sea poco a poco, paso a paso, poniendo por escrito específicamente lo que quieres lograr.
También es muy importante comenzar con un hábito a la vez, pues, aunque sientas que puedes hacer mucho más, es mejor ir sobre seguro disfrutando cada pequeño logro.
Empezar en pequeño, haciéndolo cada vez más intensivo o complicado, de forma progresiva.
Por ejemplo, si quieres empezar a madrugar, comienza por levantarte cada día 5 minutos antes, y así en una semana (6 días) ya serán 30 minutos. Has logrado un cambio sin apenas notarlo.
Elige un hábito concreto, sé específico con lo que quieres lograr, escoge solo uno y enfócate totalmente
2. Concéntrate en la práctica
Querer hacerlo rápido y perfecto no ayuda demasiado, más bien puede generar ansiedad y abandono, por eso es importante, soltar las expectativas y centrarse en el momento de la práctica.
Es perjudicial querer lograr un gran cambio de forma inmediata o querer establecer varios hábitos a la vez, cada cosa en su momento, sin generar impaciencia.
Concentrarse en la práctica supone estar comprometido con el proceso y persistir, disfrutando de los pequeños éxitos y pensando en grandes resultados, la suma de lo pequeño genera grandes logros a largo plazo.
3. Prepara tu estrategia
Cuando se quiere hacer cambio de hábitos, hay que contar con la inercia de lo que bienes repitiendo hace años. Lo cual hace que cueste trabajo cambiar. Por eso necesitas tener una estrategia a seguir, teniendo definido todo lo que vas a hacer, los horarios y los elementos que necesitas para realizarlo.
También debes identificar las posibles excusas, evasiones, olvidos o sabotajes, para pasar de ellos y lograr realizar lo que te hayas propuesto o tengas programado hacer.
Además, revisa tus motivaciones o motivos que te impulsan a realizar tus acciones, teniendo en cuenta que procedan de tu interior y que se relacionen con tus valores fundamentales.
Ten en cuenta que añadir una actividad después de un hábito ya constituido es gran ayuda. Por ejemplo, antes de ducharte por la mañana (hábito disparador) realizas 20 flexiones (nuevo hábito a crear) o haces 10 minutos de meditación. Así iras fortaleciendo nuevos hábitos saludables a través de la repetición, generando nuevas rutinas beneficiosas.
Con la práctica irán surgiendo secuencias de actividades que iras perfeccionando con el tiempo. Haciéndolas más eficientes, tardarás menos tiempo en hacerlas y serán más intensas o tendrán más contenidos.
Otra estrategia consiste en tener todo preparado de antemano para comenzar la acción propuesta. Por ejemplo, acción de hacer meditación en la mañana (hábito a crear), después de cepillarme los dientes tiendo la cama (hábito disparador) y tienes preparada la esterilla, las velas, el incienso y la música.
4. Controla tu entorno
Para tener progresos significativos debes controlar las tentaciones. Quítales atención o importancia o no las tengas a la vista. También informa a las personas con las que pasas más tiempo, de tus planes, para convertirlas en tus aliados.
Estar en algún grupo o comunidad con tus mismos intereses se convierte en un gran apoyo. Ya que compartir tus experiencias, metas, logros y dificultades te permite crecer al compartir tus vulnerabilidades. También ser de ayuda a otras hace más fácil cumplir con lo tuyo, puesto que enseñar ayuda a interiorizar el conocimiento y la experiencia.
Además, tendremos la oportunidad de inspirarnos con los resultados de otras personas y desarrollaremos más fácil nuestros nuevos hábitos en compañía.
Al contar con un entorno que ayude, la repetición de estas acciones te permite estar enfocada y mediante la atención, concentrar la energía en el nuevo hábito.
También, colocar recordatorios o avisos es un refuerzo que da excelentes resultados, siendo un complemento de ayuda exterior muy útil.
5. Premia tus logros
Para evaluar los resultados que estás teniendo, es importante que cuantifiques lo que deseas realizar en número de repeticiones o tiempo de realización. Así podrás ser más objetiva a la hora de sacar conclusiones sobre tus logros.
Evita el uso de la autocrítica, en lugar de ello celebra lo que hayas logrado. Recuerda que en lo que te concentras se fortalece. Aunque sea poco, una pequeña mejora, es un triunfo a tener en cuenta que se va a convertir en un aliciente para seguir adelante.
Por ejemplo, puedes darte un «regalo», una felicitación, una palmadita, una golosina o lo que más te guste, después de obtener un resultado exitoso y lo hayas pactado contigo misma con anterioridad.
Podrían ser recompensas significativas de acuerdo al mérito obtenido. Por ejemplo, una felicitación por cumplir cada paso diario, darte tu golosina favorita al cumplir con lo propuesto al final del día. Hasta unas merecidas vacaciones o un fin de semana de descanso por los buenos resultados obtenidos o el cumplimiento de una tarea, meta u objetivo.
Resumen
En resumen, para crear «buenos hábitos» es necesario realizar estos 5 pasos que te permiten hacerlo de una forma sencilla, con resultados sorprendentes:
- Hazlo fácil. Comenzar poco a poco, poniendo por escrito lo que quieres lograr.
- Concéntrate en la práctica. Soltar las expectativas y centrarse en el momento presente.
- Prepara tu estrategia. Tener definido todo lo que vas a hacer, los horarios y los elementos que necesitas para realizarlo, revisar motivaciones y posibles excusas.
- Controla tu entorno. Quitar atención a las «tentaciones», convertir en «aliados» personas de nuestro entorno, despeja tu mesa de trabajo, coloca recordatorios o avisos de refuerzo.
- Premia tus logros. Cuantifica resultados, celebra tus logros y utiliza recompensas por el trabajo bien hecho.
La repetición crea el hábito, que se vuelve automático, para ello debes ser persistente, constante y concentrar tu atención en eso que quieres lograr.
El tiempo ideal para formar un hábito son 21 días, es el momento en que la acción o tarea deja de ser un ejercicio de fuerza de voluntad y pasa a ser automático.
Pon en práctica estos 5 pasos, y verás los cambios suceder rápidamente.
Cuéntame los hábitos que quieres crear o que estrategias te han ayudado a consolidar nuevos hábitos.
