Cómo establecer tus metas en 7 pasos

Cómo establecer tus metas en 7 pasos, te permite establecer la diferencia en los resultados, con respecto a otros que no lo hacen. La falta de metas para cumplir un propósito, significa vivir el día a día en medio de las fluctuaciones que nos plantean las circunstancias. Te condiciona a estar a expensas de la agenda de otras personas.

Diferentes estudios revelan, que las personas exitosas se han planteado metas y objetivos, tanto en la vida personal como profesional.

La clave está en que las metas te obligan a salir de la zona de confort y en definitiva a cambiar. Te señalan un camino que se vuelve cada vez más apasionante, pues el éxito se convierte en una forma de vida. Se vuelve atrayente y adictivo.

Esta fórmula de 7 pasos para establecer tus metas, ha sido de gran ayuda para tener éxito:

Paso 1: Tener una visión clara

Tener una visión clara de lo que quieres, es el primer elemento para tener éxito en la consecución de tus objetivos.

Comienza por diseñar tu sueño, siendo específica hasta en el último detalle. Teniendo siempre un propósito, que es el «por qué» lo haces.

Para lograr realizar aquello que deseamos en un futuro(visión), necesitamos tener unos objetivos. Que dividiremos en metas y tareas a corto, mediano y largo plazo, ya sean días, semanas o años.

Las metas desconectadas del propósito carecen de energía y rara vez se llegan a cumplir. Por ejemplo, si tu meta tiene que ver con dinero, deberás especificar la cantidad exacta que deseas ganar y para qué lo quieres.

Pregúntate por qué es importante para ti cada una de tus metas y qué ocurriría si no la cumples, cómo te sentirías. Cuanto más relevante o crucial sea, mayor será la probabilidad de llegar a cumplirla.

Paso 2: Colocar las metas por escrito

Para establecer las metas personales debes pasarlas por escrito. Esto les concede una fuerza impresionante, pues te da la posibilidad de visualizarlas cada día y estar enfocada en su cumplimiento.

Los objetivos escritos se hacen tangibles, pueden ser estudiados, mejorados y condicionan la acción. Además, activan tu mentalidad positiva, liberan poderes dentro de ti y aumentan sustancialmente la probabilidad de lograrlos.

Según el estudio realizado por Mark McCormack, en la Universidad de Harvard en 1979. Solo el 3% de los sujetos tenían sus metas por escrito, y la planificación para alcanzarlas.

El resto simplemente lo lleva en su cabeza creyendo que allí está seguro. Sin darse cuenta de que están sujetos a la influencia de los estados emocionales y a los olvidos. Lo que puede cambiar constantemente lo que te propones en la vida.

Es fundamental tener todo por escrito, empezando por tu visión, el propósito, los objetivos y las metas.

Paso 3: El plan de acción

Cuando hayamos definido y concretado lo referente al «Que» quieres hacer (visión, propósito, objetivos y metas). Pasamos a el «cómo», que es el plan de acción para lograr tus metas, una «estrategia» a seguir.

Un gran ejercicio de visualización consiste en visualizar haber cumplido tus objetivos. Luego hacer una ruta retrospectiva tomando nota de todo el recorrido que debemos hacer hasta llegar a nuestro momento presente. Así crearemos el itinerario que necesitamos para hacer realidad nuestro sueño.

Crearás unos objetivos amplios, con las metas y tareas, definiendo de modo pormenorizado cada paso que debes dar.

Las fechas te mantendrán enfocada y generarán un sentido de urgencia para su realización. Entonces, ponerte unos límites de tiempo servirán para que se activen procesos inconscientes que faciliten su culminación.

Paso 4: Medir el progreso

Fijar una serie de metas intermedias (días, semanas, meses o años) te permite ir midiendo tu nivel de progreso y hacer las correcciones pertinentes. Recuerda que lo que no se mide, no se puede mejorar.

La lista de tareas que te marca el camino a tu visión, te dará una motivación extra que te mantendrá conectada. Tu mente estará fabricando las diferentes posibilidades para realizarlas. Te estás enfocando en el potencial ilimitado de que dispones para lograrlo.

Paso 5: Definir la secuencia y prioridad

El orden de las tareas a ejecutar te dará una secuencia que te facilita su realización dando claridad y fluidez. Lo que te permite tener una lista que puedes ir desarrollando paso a paso.

La prioridad está determina por el nivel de importancia. Esta es una pieza clave para llevar a buen término lo que te propongas hacer. Te permite adelantarte y avanzar con mayor rapidez en la solución de retos o adversidades.

Paso 6: Actuar

Para lograr el éxito, la «acción» tiene una importancia capital, actuar con pasión sobre las metas.

Actúa cada día, aunque aún no te sientas preparada y luego corriges. Recuerda siempre que no existe el fracaso, necesitas aprender a través de la experiencia, los diferentes caminos para alcanzar tus objetivos.

Actúa con claridad, sabiendo hacia donde te diriges. Huye de la postergación

Paso 7: Mantenerte enfocada

Para desarrollar disciplina, constancia y persistencia debes hacer algo todos los días del año. Trabajar en tus metas diariamente debe convertirse en algo tan natural como respirar.

Piensa en tus objetivos diariamente y efectúa un seguimiento del progreso periódicamente. Recuerda que tener consciencia constante de tus metas conduce a resultados. Cualquier cosa en la que nos enfocamos se convierte en nuestra idea de la realidad.

Nuestro subconsciente se programa automáticamente cuando pensamos en algo de forma repetida, intencionada y con emoción.

Conclusión

Los 7 pasos para establecer tus metas son:

El primer paso consiste en tener claridad en tu visión. Esto te permite tener un norte, una dirección, para mantenerte en la ruta correcta hacia tus sueños.

Teniendo un sentido de propósito en aquello que quieres lograr. Respondiendo continuamente a los porqués que justifican y motivan tu adhesión a lo que pretendes conseguir.

El segundo paso, consiste en poner todo por escrito. Esto te ayuda a tener un mapa de lo que quieres lograr, y cómo conseguirlo, además de permitirte concretar y motivarte hacia la acción.

El tercer paso, desarrollar el plan de acción, teniendo todos los objetivos con las respectivas tareas detalladas en el tiempo.

El cuarto paso, medir tu progreso a través del cumplimiento de metas intermedias. Lo que te permite hacer las correcciones necesarias y tener foco, conexión y motivación extra.

El quinto paso, al establecer la secuencia y prioridad en tu lista de tareas. Te mantendrá con mayor fluidez y eficacia en el cumplimiento de tus retos diarios.

El sexto paso te llama a la acción, actuar, aunque no te sientas preparada, luego corriges, mejor hecho que perfecto.

El séptimo paso, trabajar diariamente en las tareas, que se vuelva algo normal, como ir al súper. Aquello en lo que te mantienes enfocada y repites con frecuencia termina siendo tu realidad.

¿Te han sido de ayuda estas ideas? ¿Utilizas otras formas para lograr tus objetivos?

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